La Industria 4.0 o Cuarta Revolución Industrial, supone un nuevo acontecimiento en el desarrollo industrial aspirando a la digitalización de los procesos productivos para aumentar la eficiencia, calidad y seguridad de sus procesos.
La tecnología evoluciona rápidamente y lo más recomendable es que las empresas se adapten a los cambios lo antes posible para generar así una ventaja competitiva.
La Industria 4.0 crea lo que se conoce como «fábricas inteligentes». Dentro de la estructura modular de una fábrica de este tipo, los sistemas ciberfísicos controlan los procesos físicos, crean una copia virtual del mundo físico y toman decisiones descentralizadas. En el Internet de las cosas, los sistemas ciberfísicos se comunican y cooperan entre sí, al mismo tiempo que lo hacen con los humanos en tiempo real y vía Internet. Ambos servicios internos y de organización son ofrecidos y utilizados por los participantes de la cadena de valor